Dr. Ítalo Raineri valenzuela
Compartir en

Cómo evitar las infecciones urinarias (ITU)

El tracto urinario corresponde al sistema encargado del transporte y almacenamiento de la orina producida por los riñones. Las infecciones del tracto urinario (ITU) son un grupo heterogéneo de enfermedades de origen bacteriano que pueden afectar los distintos órganos que forman este sistema.

 

Estas pueden corresponder a infecciones del tejido renal, o pielonefritis, hasta infecciones de la vejiga o cistitis, entre otras. Esta última corresponde a la manifestación más frecuente de una infección urinaria.

Su prevalencia es elevada, y puede presentarse a cualquier edad y en ambos sexos. Hay una clara predisposición en pacientes femeninas, dado por características propias de la anatomía de la mujer.

Se estima que cerca del 60% de las mujeres presentará un episodio de ITU a lo largo de su vida, dentro de las cuales, un 20 al 40% de estas tendrán otro cuadro de infección urinaria. Las infecciones urinarias recurrentes se han visto en hasta la mitad de los casos.

 

El síntoma cardinal de la ITU es la disuria, o molestias para orinar, de inicio agudo (menor a 1 semana). Puede asociarse a otros síntomas como aumento de la frecuencia miccional, urgencia urinaria, incluso incontinencia de orina. La fiebre es un signo de mayor gravedad y requiere evaluación precoz por un especialista.

Se han identificado distintos factores de riesgo donde destacan la actividad sexual y cambio de pareja, uso de espermicidas, antecedente de ITU en la infancia, la menopausia y la instrumentalización de la vía urinaria.

El diagnóstico se realiza con el cultivo de orina (urocultivo) y cualquier tratamiento debe ser iniciado posterior a la toma de este. El microorganismo más frecuente sigue siendo la Escherichia coli, agente causal de hasta el 95% de las ITU. Ante un cuadro de ITU sintomático, el tratamiento debe ser con antibióticos, ajustados a resultado del urocultivo que se obtenga.

 

Dado que es una enfermedad que suele repetirse a lo largo de la vida, es fundamental encontrar estrategias de prevención e identificar factores que desencadenan un nuevo episodio de infección urinaria.

 

Hidratación

La primera estrategia identificada, y la que cuenta con mayor apoyo por la evidencia científica, es la hidratación. La ingesta de 1500-2000cc de agua al día disminuyen la incidencia de nuevos episodios de infecciones urinarias.

 

Dado que tomar líquido aumenta la producción de orina, el flujo de esta por las vías urinarias permite hacer un barrido de cualquier microorganismo que se encuentre en el tracto urinario, impidiendo la proliferación de estos, y la consecuente infección.

 

No aguantarse las ganas

De lo anterior se desprende que, el hábito miccional también influye en los cuadros de ITU. Lo recomendado es acudir al baño a orinar, cada vez que sienta deseos de hacerlo. El retener la orina favorece la permanencia de bacterias en el tracto urinario, otro factor que predispone al desarrollo de cuadros infecciosos.

A considerar es que, en las mujeres es perentorio una buena técnica de aseo genital, siempre limpieza de anterior hacia posterior, evitando movilizar bacterias que se encuentran en la zona perianal, hacia vagina y uretra.

La constipación, una frecuencia defecatoria mayor a 3 días, también puede generar ITU. Esto se debe a la traslocación de bacterias desde la ampolla rectal hacia en tracto genitourinario.

La hidratación y la ingesta de alimentos altos en fibras, como verduras verdes o semillas, favorecen el tránsito intestinal, lo que permite mantener recto libre de deposiciones.

En cuanto a la actividad sexual, es recomendado el vaciado vesical tan pronto termine el acto sexual. Asociar a ingesta de liquido para barrer todo tipo de bacterias. Productos de uso íntimo pueden generar irritación en la zona genitourinaria. En lo particular no los recomiendo.

Por otro lado, técnicas anticonceptivas de tipo de barrera, como diafragmas y condones con espermicidas pueden favorecer el crecimiento bacteriano. Si presenta un cuadro infeccioso asociado al método de contracepción, debe visitar al especialista para cambiar el método de control de natalidad.

 

Cranberries

Mucha fuerza han adquiridos los Cranberries en la prevención de infecciones del tracto urinarios. Estos corresponden a pro antocianidinas, partículas que impiden la adhesión de las bacterias al tejido urotelial.

Existen muchas alternativas en el comercio, lo que ha impedido determinar una posología específica de administración. Son sustancias bien inocuas para el paciente, y la experiencia clínica ha mostrado tener un rol benéfico en la prevención.

Un subgrupo de pacientes importantes son las mujeres post menopáusicas. Dado los cambios propios de la edad, el déficit de estrógeno genera cambios en las estructuras genitourinarias, como la atrofia vaginal, condición que favorece cuadros infecciosos.

El uso de estrógenos locales ha demostrado beneficio en la profilaxis de ITU. Estos medicamentos cuentan con distintas presentaciones y dosis. Lo recomendado es la evaluación por un especialista, es decir un ginecólogo, antes del inicio de dicho tratamiento.

 

Cuándo consultar al especialista

Ante cualquier síntoma de infección del tracto urinario inferior, debes acudir a un especialista. Este te orientara respecto a la enfermedad, te prescribirá el medicamento que corresponda y posteriormente el control de factores para evitar un nuevo cuadro.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados con *

Suscríbete al Nutriblog